Ayer tuve que preparar una cena en mi casa para una ilustre visita. Al final opté por un menú muy sencillo:

La primera es una receta de Dulce Julián y mejor la leéis en su blog.

Y la segunda fue la típica improvisación de restos del frigorífico que quedó bastante bien.

Sólo mencionar que la salsa / guarnición la hice simplemente sofriendo con poquísimo aceite el calabacín con el apio (poca cantidad, que si no se come el sabor del calabacín), y con un poco de romero fresco. Una vez estuvo listo bajé el fuego al mínimo y le eché una cantidad considerable de albahaca (hubiera triunfado si fuese albahaca fresca) y el queso cortado en tacos. Lo tuve al fuego el tiempo que estuvo la pasta cociéndose (5 minutos, ya sabes, por ser pasta fresca).

El toque final era un poco de aceite de oliva una vez mezclada la pasta con la guarnición.

El relleno de la pasta fresca era jamón serrano (sí, era la noche temática del jamón), pero necesitaba algo que contrastara con el sabor suave del calabacín y el queso.

La próxima vez que lo haga subiré fotos :)